NUESTRA ARMA DE DESTRUCCION MASIVA....ESPERAMOS QUE LA ENCUENTREN

Cuando ya nada se espera personalmente exaltante mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,fieramente existiendo, ciegamente afirmando,como un pulso que golpea las tinieblas, cuando se miran de frentelos vertiginosos ojos claros de la muerte,se dicen las verdades:las bárbaras, terribles, amorosas crueldades: Se dicen los poemasque ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,piden ser, piden ritmo,piden ley para aquello que sienten excesivo. Con la velocidad del instinto,con el rayo del prodigio,como mágica evidencia, lo real se nos convierteen lo idéntico a sí mismo. Poesía para el pobre, poesía necesariacomo el pan de cada día,como el aire que exigimos trece veces por minuto,para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica. Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejandecir que somos quienes somos,nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.Estamos tocando el fondo. Maldigo la poesía concebida como un lujocultural por los neutralesque, lavándose las manos, se desentienden y evaden.Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse. Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufreny canto respirando.Canto, y canto, y cantando más allá de mis penaspersonales, me ensancho. Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,y calculo por eso con técnica, qué puedo.Me siento un ingeniero del verso y un obreroque trabaja con otros a España en sus aceros. Tal es mi poesía: Poesía-herramientaa la vez que latido de lo unánime y ciego.Tal es, arma cargada de futuro expansivocon que te apunto al pecho. No es una poesía gota a gota pensada.No es un bello producto. No es un fruto perfecto.Es algo como el aire que todos respiramosy es el canto que espacia cuanto dentro llevamos. Son palabras que todos repetimos sintiendocomo nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.Son lo más necesario: Lo que no tiene nombre.Son gritos en el cielo, y en la tierra, son actos. GABRIEL CELAYA

lunes, 21 de abril de 2008

El crimen fue en Granada
I EL CRIMEN
Se le vio, caminando entre fusiles,por una calle larga,salir al campo frío,aún con estrellas, de la madrugada.Mataron a Federico cuando la luz asomaba.El pelotón de verdugos no osó mirarle la cara.Todos cerraron los ojos;rezaron: ¡ni Dios te salva! Muerto cayó Federico.-sangre en la frente y plomo en las entrañas-....Que fue en Granada el crimen sabed -¡pobre Granada!-, en su Granada...
II EL POETA Y LA MUERTE
Se le vio caminar solo con Ella,sin miedo a su guadaña.Ya el sol en torre y torre; los martillos en yunque - yunque y yunque de las fraguas. Hablaba Federico,requebrando a la muerte. Ella escuchaba."Porque ayer en mi verso, compañera,sonaba el golpe de tus secas palmas,y diste el hielo a mi cantar, y el filo a mi tragedia de tu hoz de plata,te cantaré la carne que no tienes,los ojos que te faltan,tus cabellos que el viento sacudía,los rojos labios donde te besaban...Hoy como ayer, gitana, muerte mía,qué bien contigo a solas,por estos aires de Granada, ¡mi Granada!"
III Se le vio caminar..
Labrad, amigos,de piedra y sueño, en el Alhambra,un túmulo al poeta,sobre una fuente donde llore el agua,y eternamente diga:el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!
"...Ay Federico García...como el tiempo nos traiciona...cuando la memoria nos deja..."

viernes, 4 de abril de 2008

Poema Colectivo, Aplec, 2 de abril de 2008,
Eric, Feli, Deffle, Maribel, Eduardo, Sole, Tere, Frederik, Diego, Luz. Este orden no corresponde al del escrito.


El tiempo da la vuelta,
y se pone frente a mí,
y ahí estoy,
frente al espejo de ayer.
Pot ser un gat aguaita
O blanc o negre
A la vora de l’espill,
Creua l’horitzó, perdut
Ha oblidat si ésta aquí o allí
Si riu o plora, será un gat?
Plora el riu i vessa l’espill,
S’esmvuy i ens desborda.
Jo ja no plore,
Sóc la mar seca.
Soy mar brava
Soy desierto
Y soy duna
Soy ola y soy orilla…..
Podré ser lo que fui
Pero jamás podré volver a ser
El humo y la niebla que soy ahora…..
Después hemos metido
Los cien años de amor más vividos y al cerrar el sobre
Quedó fuera parte del último beso
Y entonces el cartero no supo que hacer con la carta.
Entonces recordé
La tan repetida frase de El cartero y Pablo Neruda.:
“La poesía es de quien la necesita”
Y volví a abrir el sobre.
Y así hombres junto al reflejo
de tantos olvidos, rostros y nombres
anónimos, humo, aire
y vaho de aquellas sombras
frente a nuestros instantes de
silencio, de esperanza plena.
Y la esperanza plena..
también se da la vuelta y se pone de espaldas a mí,
ya no existe el espejo, ni el gato, ni el desierto,
sólo el humo y la niebla
que yo pretendo cerrar, encerrar en un sobre
azul serenidad.

martes, 22 de mayo de 2007